
Acetato de celulosa: el secreto de la elegancia única de los relojes Briston
Cuando uno mira un reloj Briston, lo primero que llama la atención es su estilo. Nuestra famosa caja en forma de "cuadrado combado" atrae la mirada, pero es su revestimiento lo que verdaderamente cautiva la atención. Profundos motivos de concha de tortuga, colores vibrantes, un brillo sutil... Detrás de esta estética singular y este estilo decididamente sport chic se esconde un material noble e inesperado en el universo de la relojería tradicional: el acetato de celulosa.
Pero, ¿qué es exactamente el acetato de celulosa y por qué Briston lo ha convertido en su verdadera firma? Sumérgete en el corazón de un material como ningún otro.
Un material noble con orígenes naturales
Contrariamente a la creencia popular, el acetato de celulosa no es un plástico petroquímico clásico. En realidad, es un polímero natural.
Inventado a finales del siglo XIX, el acetato se compone de más del 70% de materiales vegetales. Se fabrica a partir de extractos de flor de algodón y pulpa de madera. Este proceso de fabricación lo convierte en un material de base biológica y biodegradable, respetuoso con el medio ambiente. En Briston, nos abastecemos de los mejores artesanos italianos, procedentes de la alta óptica, para garantizar una calidad impecable: Mazzucchelli.
Un legado tomado de la alta óptica
Históricamente, el acetato de celulosa es el material estrella de la óptica de alta gama. Briston fue pionera al trasladar esta artesanía de las monturas de gafas a las cajas de relojes. Esta elección audaz nos permite ofrecer relojes con un carácter definido, combinando un espíritu vintage con una modernidad absoluta.
Propiedades y ventajas del acetato de celulosa
Si el acetato ha conquistado a Briston, es porque ofrece propiedades excepcionales que transforman la experiencia de quien lleva el reloj.
1. Una estética única: la magia de los colores
El acetato de celulosa se trabaja en forma de láminas que se cortan, fresan y pulen a mano. Este proceso artesanal permite crear profundidades de tonos y reflejos imposibles de obtener con otros materiales.
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El icónico "Carey": Gracias al acetato, Briston declina el motivo de carey hasta el infinito.
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Cada reloj es único: Las vetas y matices del acetato se forman de manera aleatoria durante su concepción, por lo que no existen dos cajas Briston estrictamente idénticas. Lleva una pieza verdaderamente única.
2. Comodidad absoluta en la muñeca
El acetato es un material sensual. A diferencia del acero o el titanio, que pueden ser fríos al primer contacto, el acetato es termosensible: toma instantáneamente la temperatura de su cuerpo. Ofrece así un tacto sedoso y cálido. Además, su notable ligereza hace del reloj un accesorio que se olvida en la muñeca durante todo el día.
3. Un material hipoalergénico
Debido a que está hecho de fibras naturales (algodón y madera), el acetato de celulosa es naturalmente hipoalergénico. Es la elección ideal para pieles sensibles que no toleran ciertos metales o aleaciones sintéticas.
4. Robustez y durabilidad
No se deje engañar por su aparente suavidad: el acetato es un material extremadamente resistente. Soporta perfectamente los golpes cotidianos. Además, una de sus grandes ventajas es su capacidad de ser pulido. Si, después de años de uso, su caja presentara microrrayas, un simple pulido profesional le devolvería su brillo y lustre originales.
El espíritu Briston en estado puro
Elegir un reloj Briston de acetato de celulosa es elegir mucho más que un simple instrumento para medir el tiempo. Es optar por un material vivo, cálido y elegante. Es reivindicar un estilo audaz donde la artesanía de la óptica se encuentra con la exigencia de la relojería.
Desde los tonos clásicos "Carey" hasta los colores más pop de nuestras colecciones de verano, el acetato de celulosa no dejará de sorprenderle.

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